Ruta 25: Enigmas literarios madrileños

Fecha y horario: Domingo, 14 de abril de 2013, de 11 a 13 de la mañana.
Lugar de salida: la estatua de Calderón de la Barca en la Plaza de Santa Ana.
Guía: Jesús Callejo.
Precio: 13 euros.

Reserva este viajeNos adentraremos con paso firme en el Barrio de los comediantes, de los literatos, del Parnaso o de las Musas, que de todas estas maneras se le puede denominar. En tan escaso espacio geográfico de la Villa y Corte hubo sitio para que vivieran los grandes genios de nuestras letras, algunos de ellos con muy mal genio. Allí se fraguó la primera edición del Quijote, los corrales de comedias fueron referentes culturales, al igual que los mentideros y el surgimiento de instituciones, iglesias, conventos, cafés tertulianos, teatros y recias casonas que aún se mantienen en pie. Ahí están la Real Academia de la Historia, el Honrado Concejo de la Mesta, el Teatro Español y el Ateneo de Madrid. En fin, para que cómicos, letrados, religiosos, poetas, cupletistas, pintores, artistas, intelectuales y políticos se sometieran a sus propias leyes y gustos. Desde el siglo XVII lo han frecuentado una nómina de talentos extraordinarios que albergaron, sostuvieron y animaron el Barrio de las Letras. Cada esquina, calle y edificio rezuma ese sabor literario no exento de ciertos misterios.

CalderonRecorreremos las calles Príncipe, Huertas, León, Cervantes o Lope de Vega, entre otras, para ver in situ los lugares en los que se desarrollaron ciertos acontecimientos cuyos protagonistas fueron los más insignes y respetados escritores de la literatura hispana. Contaremos algunas de sus hazañas, cuitas, rencillas, anécdotas, logros, sueños, premios, riñas, secretos y miserias no sólo de autores del glorioso Siglo de Oro de la talla de Lope, Góngora, Calderón, Quevedo o Cervantes sino también de otros más cercanos en el tiempo como Hemingway, Benavente, Valle-Inclán, Echegaray y Cadalso. Y, además, indagaremos sobre el rastro de los restos mortuorios -actualmente en paradero desconocido- de Cervantes y de Lope de Vega. Tenemos las pistas, pero nos falta localizar aún sus huesos. Cuestión de tiempo. Y, ya puestos, visitaremos un antiguo cementerio, hoy vivero de plantas, que fue el más romántico de los camposantos madrileños porque una noche el escritor José Cadalso, en un insólito arrebato de pasión de ultratumba, desenterró a su amada para darle un postrer beso… Y muchas más leyendas asociadas con estas calles para tener una visión diferente, divertida o sobrecogedora de los autores que las recorrieron y de las obras que escribieron.