Ruta 22: Madrid Tenebroso

Fecha: todos los viernes.
Hora: De 19 a 21 horas
Lugar de salida: Plaza de la Provincia (al lado del Ministerio de Asuntos Exteriores)
Guía: Rafael Navarro
Precio: 13 euros

Reserva este viajeUna ruta para conocer las leyendas y las historias reales que tuvieron como protagonistas crímenes o delitos violentos, ese lado oscuro que se configura a lo largo de la historia de la villa y corte de Madrid.

cabezaPartiendo de la Plaza de la Provincia nos adentraremos en la Plaza Mayor, lugar de ejecuciones públicas, para encontrarnos con crímenes históricos de alta alcurnia y con fantasmas de gran calado espectral. Nuestro excepcional guía, Rafa Navarro, os contará el asesinato del seductor Juan de Tassis, conde Villamediana, con sus intrigas cortesanas, amores extraños y controvertidos, que lo condujeron a su muerte una tarde de agosto en pleno centro de Madrid. O la ejecución de Don Rodrigo Calderón, la mano derecha del valido Duque de Lerma, que murió con tanta dignidad que surgió el dicho popular: “Tienes más orgullo que don Rodrigo en la horca” aunque no murió en la horca…

Y también sabremos la leyenda de las Botoneras que el rey castigó por chivatas, privándolas de la autorización para hacer su trabajo. Veremos la Cárcel de Corte, con la leyenda de Luís Candelas que robaba a los ricos para repartirlo entre los pobres. O la sorprendente leyenda de la Cruz de Palo, así como historias relativas al promiscuo rey Felipe IV que transitaba por esas calles amparado en la nocturnidad en busca de aventuras amorosas. O el repugnante crimen del capitán Sánchez que forzó a su hija a la prostitución. Sin olvidar la leyenda del caballero de Puñoenrostro (con su calle), un señor feudal cuyo gobierno fue tan brutal que sus súbditos tuvieron que pedir clemencia al rey. O la rocambolesca fuga de Antonio Pérez, autor de la famosa “leyenda negra” sobre Felipe II o algunas otras leyendas sobre fantasmas del Palacio Real son tan sólo algunas de las historias tenebrosas que se escucharán en los lugares donde sucedieron… Luego no digan que no están advertidos.